Con una vida bajo el brazo

El pasado mes de octubre en el Hospital Universitario Virgen del Rocio de Sevilla, nació el pequeño Javier, el primer bebé seleccionado genéticamente en España que algunos definen como “el bebé-medicamento”. Para Andrés supone su única oportunidad de vida, ya que lleva sus 7 años padeciendo una enfermedad hereditaria incurable.

Hace una semana leía emocionada el comunicado del SAS que confirmaba el éxito del tratamiento; un transplante procedente de las células madre alojadas en el cordón umbilical del bebé. La lucha de unos padres se ve doblemente recompensada con la alegría de un nuevo miembro en la familia y el fin de la enfermedad de Andrés, que podrá llevar una vida normal lejos de las largas horas de transfusiones.

Esta noticia supone una gran paso para la ciencia además de un ventanal de esperanza para miles de familias aquejadas de trastornos similares. Sin embargo, el Diario Vaticano acusa a España de “eugenasia” y de adoptar decisiones bioéticas “muy discutibles”. ¿Es discutible para una madre salvar la vida de su hijo con la llegada de un segundo (aún por otros medios)? No solo se trata de un simple “producto” que da solución a un problema, se trata de una VIDA que viene a dar VIDA. Es más, cuando hablamos de un feliz alumbramiento, hablamos de la dicha de unos padres que deseaban la llegada de un hijo, por tanto ¿no estamos ante un hecho doblemente feliz?

El Vaticano asegura que más casos como el de Javier “ponen en peligro a la humanidad”, y digo yo ¿no es mas peligroso para la humanidad, concebir embriones con trastornos congénitos aún teniendo medios para evitarlo? No bastante con esto, Benedicto XVI añade que se trata de “un acto contra la dignidad del hombre”, ¿ y es digno no poder llevar una infancia normal? ¿es digno que tu vida dependa de catéteres y transfusiones? ¿es digno esperar la muerte con 35 años? Es mas digno que un embrión se quede “en un congelador” a que pase su vida entre pasillos de hospitales.

Si llevar a cabo una decisión calificada por el vaticano como “un acto egoísta”, demos “gracias a Dios” porque Andrés y Javier tienen como padres egoístas a Andrés Mariscal y Soledad Puertas; por confiar en la solución de ese equipo de médicos del Virgen del Rocío y por vivir en una Comunidad cuya Ley apuesta por el bienestar de un niño.

Raquel Galán.

3 Respuestas a “Con una vida bajo el brazo

  1. Las religiones son así que brutas. La Iglesia Católica en contra de estas coas tan útiles y necesarias, que tanta felicidad van a dar. Los testigos de jeová en contra de las transfusiones de sangre. Por lo menos los testigos de jeová no nos dan todo el día por culo diciendonos que tenemos que hacer y metiéndose en politica, simplemente se mueren al no recibir transfusiones. Pues que los católicos no se aprevechen de estos avances científicos, y santas pascuas, pero que no me quiten ni a mi ni a la sociedad del derecho a estos tratamientos.

  2. vas agudizando tu expresión…

  3. falta adscrbir tu artículo a alguna categoria, y etiquetado!

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