Sin Ley, ni Esperanza

Como dicen los gallegos cuando hablan de las brujas, haberlas haylas.

 Nunca pensé que él desengaño vendría tan pronto, cuando hace apenas un año vote por primera vez. Para todos nosotros, estudiantes de segundo de bachillerato ejercer este derecho era una sensación grande, nos daba importancia, libertad, derecho a expresarnos y sobre todo hablábamos de algo que hasta ahora no nos había importado demasiado; la política. Si bien hemos crecido en este sistema denominado Democracia, “gobierno del pueblo”, y hemos visto las diferentes sensaciones de alegría o desánimo que provocaba en nuestros mayores nunca hasta ese momento vivimos una verdadera inmersión política. Discutíamos entre nosotros a quién votar, qué programa político era el mejor para este país tan dividido; e incluso que candidato era el más idóneo, el mejor preparado, el que tenía más carisma, incluso cual era el más guapo. Solo había una cosa clara, todos íbamos a votar porque teníamos que seguir defendiendo una forma de gobierno que tanto sufrimiento nos había costado a los españoles sometidos durante mucho tiempo a la opresión de un régimen dictatorial.

Sin ley ni esperanza es una película de 1972, que hace unos días proyectaba Telemadrid, cuando en el gobierno de esa Comunidad, en pleno escándalo del PP por el espionaje sufrido por algunos de sus más altos miembros, se votaba para que todo quedase en la nada, gracias a la mayoría que tiene el PP en esta cámara. La curiosidad me llevó a buscar el argumento de la película que no es otro que las hazañas de unos bandidos que actúan al margen de la ley y comenten con gran audacia y astucia toda clase de robos y asaltos.

Enmarcar la corrupción política dentro del partido de la oposición, es el tema de este artículo, y haberla hayla: espionaje político, coacción, condonación de créditos, malversación de fondos públicos, prevaricación, abuso sexual, tenencia ilícita de armas, soborno, injurias, y un largo etc. de escándalos que hacen de nuestros políticos personajillos faranduleros poco creíbles, y sobre todo nada dignos de representarnos. Quiero pensar que junto a esta serie de calamidades y despropósitos hay todo un proceso de limpieza y que nuestra “justicia” pondrá a cada uno en su sitio, sea de la ideología que sea. Los sondeos apuntan a la corrupción en la política actual como uno de los problemas que más preocupan a los españoles. Mi pregunta ya no es a quién votaré en las siguientes elecciones, sino; ¿votaré? ¿Le importará a alguien que no lo haga?

Rocío

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s