La fuerza de la imagen y el poder del texto

Atendiendo a los programas electorales de los tres partidos políticos mayoritarios en España y tras la visualización de sus vídeos promocionales, observo que existe una divergencia notable entre los impulsos que pretenden estimular unos y otros en el receptor (lector o espectador) de estos mensajes.

Los programas electorales

Como aspecto común, en los tres textos detecto ciertos fallos de maquetación y organización del contenido que podrían haber sido fácilmente solucionados para clarificar el contenido del programa electoral y enfatizar en el mismo. Sin embargo, cada uno de los programas tiene aspectos que los caracterizan y diferencian de los otros dos, algo que me ha sorprendido pues esperaba que todos presentaran ciertos contenidos en cierto modo canónicos. De hecho, la falta de estos me ha parecido un error en aquellos que no lo presentaban, más que un valor positivo en los que sí lo hacían.

Por otra parte, en todos ellos se hace latente el hecho de que son publicaciones que van principalmente dirigidas tanto a un público especializado como a aquellas personas que ya son afines a la ideología que se presenta en el texto, por lo que la referencia a la actualidad y a los desaciertos de los otros partidos –siempre en la frontera entre la objetividad y la subjetividad- es un punto de partida sobre el que basar los propios programas permitiendo el empleo de una retórica del lenguaje que apoyará las propuestas descritas en ellos.

Considero que el programa electoral de Izquierda Unida es el que debería ser objeto de una mayor revisión ya que a pesar de presentar unas propuestas muy concretas en sus objetivos de actuación, estos no quedan en un primer momento bien definidos. Ya el propio índice del programa me parece un absoluto despropósito que más que clarificar, desorienta al lector interesado en conocerlo, por lo que no es en absoluto una herramienta útil para el votante dudoso. Me parece que presenta un diseño innovador que podría alejarlo de su público, y que la ausencia de contenido editorial y la austeridad de imágenes y composición del texto juegan en su contra, al no reiterar la implicación con sus adscritos y restar atractivo al documento en su conjunto.

El programa electoral del Partido Socialista, aunque también presenta un diseño austero, me parece mucho más sobrio. Tiene un aspecto formal serio en el que lo importante es la información que se detalla en el texto, pero consiguiendo que la ausencia de imágenes o uso gráfico del texto no provoquen rechazo en la atracción del lector. El personalizar el programa en el candidato me parece que es algo arriesgado, y que no se explota de la forma más idónea en la presentación que se ha escogido. Sin embargo, si me parece acertado el que sea éste quien haga la introducción al documento, si bien su texto es demasiado extenso. Me parece que presentan un buen programa, centrado en los objetivos a cumplir y las medidas a adoptar para ello; si bien contaban con la ventaja de encontrarse en el Gobierno en el momento, con lo que no es tan necesario hacer crítica a los partidos de la oposición como alabar la propia gestión realizada hasta el momento.

El texto del Partido Popular me parece que es el que está mejor enfocado, con una orientación intermedia entre la identificación con el partido y con el candidato. La presentación del documento en su conjunto me parece la más acertada a nivel de maquetación. La primera vista es fundamental en la aceptación de un texto y creo que se ha hecho un buen trabajo en este sentido. Me parece que presenta el texto más completo e identificable con su público, si bien echo en falta una presentación directa del candidato y considero que se excede en la crítica al Gobierno. Sin embargo, la estructuración interna del mismo no me parece buena, ya que la enumeración consecutiva de todos los apartados hace que la información contenida en los mismos pierda el sentido que la motiva.

El texto audiovisual

Considero que los tres se alejan demasiado de la información contenida en los programas electorales, si bien es cierto que en gran medida la producción de los mismos iría orientada a un público diferente e ir adaptada a momentos concretos en los que se desea pulsar determinados mecanismos de aceptación en el receptor.

El spot de Izquierda Unida desprende la imagen de una producción muy pobre, tanto a nivel artístico y creativo como de contenido, que creo que perjudica al propio partido. Aunque refleja todo lo que este partido representa en la mente de los ciudadanos, lo hace abusando de los tópicos y en ocasiones a través de la utilización reprobable de determinados personajes. Sin embargo, valoro su buena intención de identificación con diferentes públicos –aunque no haya sido acertada- y de presentar de esta forma la identidad del partido y de las medidas propuestas en su programa electoral.

El spot del Partido Socialista me parece estupendo desde el punto de vista creativo, pero ahí queda la cosa. Nada de información, ninguna propuesta, sólo la intención de movilizar a sus votantes perezosos evitando crear ningún tipo de debate en los mismos, ya que dentro de este grupo podría existir conflicto dentro de determinadas políticas propuestas por el partido. Un spot que quizás fue necesario en su momento y cumple su objetivo concreto, pero que sin embargo no podemos identificar con el propio partido que lo emite. Un spot que en su contenido podría haber sido perfectamente emitido por el propio Gobierno como tal para movilizar al voto y no por el PSOE, y que a nivel de creatividad podría haber sido utilizado para anunciar prácticamente cualquier producto.

El spot del Partido Popular me parece de nuevo el más acertado en su conjunto a nivel publicitario: identificación con el partido, con su candidato, elección de unos buenos argumentos para la comunicación e información motivadora para el público en general y no sólo para aquellos ya adscritos al partido. En definitiva, si no se trató del partido mayoritario, habría que estudiar a fondo por qué no lo fue, teniendo en cuenta que al fin y al cabo lo importante es el qué y no el cómo. Sin embargo, yo aquí me he limitado a exponer las cosas desde la superficie, desde el modo de presentar y de orientar la comunicación -más que desde su planteamiento inicial- y desde el punto de vista que me da mi orientación académica y mi orientación personal.

Pablo E Medina Suárez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s